A finales del siglo XX, las empresas constructoras tuvieron que enfrentarse a una realidad: la prohibición del amianto convertía la uralita, uno de los materiales más importantes de la edificación en España, en obsoleto y les enfrentaba a la necesidad de conseguir materiales de sustitución con propiedades similares. Fue así tal como comenzó a nacer la uralita que no lleva amianto, una categoría en la cual encontramos hoy diversas variedades. Pero comencemos por el principio: ¿qué es la uralita sin asbesto?

Uralita sin asbestos

Uralita es el nombre con el que se conoció durante más de seis décadas al fibrocemento, un material hecho a base de cemento -que actuaba como aglomerante- y fibras de asbesto, un término empleado para designar a seis minerales metamórficos fibrosos. El problema es que estos materiales resultaron ser, tras estudios y un sinfín de casos dramáticos, poderosamente cancerígeno. La uralita sin asbestos es una uralita que sostiene el cemento, pero que ya no se encuentra acompañado de asbesto, sino de otros materiales.

Reconocer la uralita cuando no lleva amianto

Lo hemos comentado en otras ocasiones: distinguir la uralita de asbesto de la uralita que no lleva amianto a simple vista puede resultar complicado. Los especialistas, que llevamos en esto varias décadas, logramos hacerlo a veces, pero en otras ocasiones necesitamos realizar pruebas químicas para determinarlo. Y en ese sentido, nuestra recomendación ante cualquier material sospechoso es mantener la calma y contactar con el mejor equipo profesional. Nosotros nos encargaremos de comprobar si lleva asbesto o no.

Uralita sin amianto

Como hemos apuntado antes, uralita sin amianto es un concepto que, en la actualidad, engloba múltiples y muy varidos elementos, entre los que encontramos la uralita metálica y la uralita de fibra de vidrio, dos materiales de los que ya hablamos largo y tendido en otros dos de nuestros artículos. Pero no son las únicas uralitas libres de minerales cancerígenos. También debemos incorporar a la lista la uralita con plástico, sin duda alguna una de las variedades más utilizadas por sus magníficas propiedades.

Puede existir uralita que no tenga amianto

Claro que puede existir. De hecho, y como ya hemos aclarado, existen varias versiones de esa uralita que no tiene amianto. Cada una de estas versiones tiene sus propias ventajas y sus propios inconvenientes, por lo que resulta importante conocer bien el contexto y las necesidades específicas antes de decantarse por uno e instalarlo en un edificio como parte de su estructura. En cualquier caso, hay que mencionar que todas estas nuevas uralitas son completamente inocuas para la salud humana. Nada que temer.

Se utiliza la uralita que no tiene amianto

Efectivamente. La uralita que no tiene amianto es utilizada en muchos sectores diferentes para construir y para fabricar diferentes elementos. En especial podemos encontrar estas uralitas en techos y tejados, para naves industriales y otros espacios no habitables especialmente. También encontramos un fuerte uso de las uralitas inofensivas en el ámbito de las tuberías y las bajantes, ya que las propiedades de las uralitas de PVC son óptimas para estos componentes de las redes de saneamiento de aguas residuales.

Retirada de uralita que no tiene amianto

Ahora ya conoces cómo es la uralita sin amianto. La pregunta es: ¿necesito solicitar intervención experta profesional para la retirada de estas uralitas inofensivas? La respuesta es no. El motivo por el que requieres ayuda especializada para retirar la uralita tradicional es que es sumamente tóxica, especialmente cuando se está manipulando y se desmenuza. Pero, dado que estas nuevas uralitas no provocan daños en el organismo humano, no hay necesidad de mediación profesional.